LETRAS LIBRES

Monday, February 27, 2006

Ética Diferencia profesional que da valor....

Ética Diferencia profesional que da valor....
Establecer lo que es correcto o no, es sin duda un eterno tema que con el pasar de los siglos ha venido siendo tratado por diversas culturas, como base central de su arquitectura social. Sin embargo elegir entre lo que es bueno o no, es un tema más individual que social, en medida de la información (principios morales) que cada persona ha recibido para determinar lo que es correcto o no, en cualquier circunstancia. Entonces, si la elección entre hacer el bien o hacer el mal afecta diariamente a simples seres humanos con juicio mental y libres de altos compromisos sociales, y a pesar de tener sentimientos, son capaces de cometer atrocidades, la pregunta es urgente, Cómo establecer un severo criterio de conciencia en niveles superiores (universidades, escuelas, institutos) donde los individuos con juicio mental, mérito y ventajas, adquieren conocimientos de una materia, que no solo les dará el sustento económico, sino también un rol de intercambio comercial, con una civilización que finalmente demanda bienestar y satisfacciones.
En mi joven experiencia mercadeando universidades, he podido percibir en los postulantes convocados por mis campañas, que no solo existe desorientación vocacional, sino también una deficiente orientación moral que está generando un desnivel en la elección de carreras importantes como por ejemplo, literatura, historia y filosofía, que por su poca demanda podrían estar corriendo el riesgo de extinguirse. Es penoso saber que egresados de secundaria, abandonan su vocación de siempre, para cambiarla por otra que tal vez nunca hayan deseado, creyendo que serán mejor remunerados, mejor ubicados y con más “ventajitas” que otros.
Gran parte de culpa la tienen los que ocupan mediocre y pésimamente mal cualquier cargo público a nivel local, regional y nacional. Desde luego que esto procede de las aulas, donde existe una docencia irresponsable que no tiene la capacidad de ilustrarse con auténticos ejemplos morales, dignos de imitar. La docencia que solo provee asignaturas y no convence moralmente a sus alumnos, honestamente, padece de mediocridad y se vuelve infértil como para tener la dicha y el deber de concebir ética profesional.
La ética no es para buscarla en el diccionario, es para encontrarla en su propio lenguaje y traducirla en valores, moral derechos, obligaciones, objetividad. Por tal razón culminar una carrera sin ejercer la ética, llevará a trabajar sin valores ,a competir sin moral, a ocupar cargos sin derecho, a abandonar obligaciones, a carecer de objetividad y por último a perder la identidad como profesional. Cuando la ética se convierte en hábito, funciona en automático.
El profesional que la rescata y la metaboliza, se opondrá a cualquier irregularidad y no tendrá a qué, ni a quién temer. Así tenga que pasar por un túnel oscuro, no se perderá, porque la ética también crea parientes, que pronto lo acogerán por su valor. Reflexionando un poco sobre este tema, creo que se deben de comenzar a usar junto a la orientación vocacional, la orientación moral, para que el perfil no solo arroje el qué quieres ser, sino el qué vas hacer, por más utópico que parezca, un verdadero filtro moral que le evite a esta ya golpeada sociedad, médicos que hacen gastar y no curan, abogados que quieren ganar y no ejercen justicia, periodistas intocables que pierden credibilidad, publicistas con campañas brutas y cortinas de humo, marketeros con estrategias de competencia desleal, economistas que despistan, contadores de mentiras, psicólogos manipuladores, en fin, es largo el asunto. Jesús patentó una eterna verdad al referirse que no podíamos entregar las perlas a los chanchos.
Ricardo M. Parra Zapata